Anastasia Téllez

Desde que en 2014 colectivos de mujeres feministas se manifestaran en febrero, en Madrid, viajando en el “Tren de la libertad” contra la propuesta de la denominada Ley Gallardón, que perseguía restringir aspectos de la ley del aborto aprobada en la década de 1980, no han dejado de sucederse actuaciones activistas desde los diversos feminismos

En la última década hemos vivido grandes cambios en relación a la lucha feminista por la igualdad entre mujeres y hombres, tanto en España como en el resto del mundo. Desde que en 2014 colectivos de mujeres feministas se manifestaran en febrero, en Madrid, viajando en el “Tren de la libertad” contra la propuesta de la denominada Ley Gallardón, que perseguía restringir aspectos de la ley del aborto aprobada en la década de 1980, no han dejado de sucederse actuaciones activistas desde los diversos feminismos (destacan los 8 de marzo de 2017 a 2020) muy centrados en luchar contra las violencias sexuales, fomentar la sororidad y con un nivel de internacionalización como nunca antes se había visto gracias a Internet, hasta este mes de marzo de 2022. Como sabemos, el feminismo (los feminismos) interpela a los hombres de forma directa y éstos, se están posicionando de distintos modos ante la igualdad [1].

Por un lado, encontramos a los hombres “machistas” o “postmachistas” como los define Miguel Lorente (2019), que exigen continuar con los roles tradicionales de género, comulgan en gran medida con idearios de partidos de extrema derecha como VOX, que se ven amenazados por el avance de las mujeres en términos de igualdad, que se manifiestan explícitamente contra el feminismo, que en muchas ocasiones niegan que exista desigualdad de género en nuestro país, que dicen que ellos no son “ni feministas ni machistas sino igualitaristas”, que hablan de “feminazis” y de “ideología de género”, que rechazan la existencia de la “violencia de género” en su múltiples manifestaciones, etc [2]. Ellos, posicionados contra el feminismo, ven peligrar sus privilegios, se contraponen a bajarse del pedestal superior que el patriarcado y el machismo les ha ofrecido por el mero hecho de nacer macho de la especia humana, no quieren despojarse de esa identidad sociocultural de la masculinidad tradicional hegemónica en la que han sido moldeados a través de la socialización diferenciada, y que se corresponden con los que Michael Kimmel (2017) ha llamado en EEUU los “Angry White Men”, muchos de los cuales alimentan la denominada “Manosfera”.

Encontramos un porcentaje minoritario, pero creciente, de hombres que abogan y luchan por la igualdad de género y van de la mano del feminismo. Son los que no quieren reproducir la organización patriarcal, ni el machismo

En el otro extremo, encontramos a un porcentaje minoritario pero creciente, de hombres que abogan y luchan por la igualdad de género y van de la mano del feminismo. Son los que no quieren reproducir la organización patriarcal, ni el machismo en el que han sido educados, los que no desean tener privilegios, poder y autoridad, a costa de la subordinación, discriminación y sometimiento de las mujeres. Son los que, como diría Elisabeth Badinter (1993), reflexionan sobre la identidad masculina de manera crítica. Algunos se definen como hombres feministas, otros como aliados del feminismo, otros no terminan de saber cómo autonombrarse pues entienden que el sujeto político del feminismo son las mujeres con su agenda política y que ellos han de tener su propia agenda en la lucha por la igualdad de género [3]. Muchos de estos hombres proigualitarios han vivido un proceso de introspección para desprenderse -en lo posible- de sus conductas androcéntricas, de su masculinidad “tóxica”, de su supuesta superioridad de género y de los mandatos tradicionales asociados a lo masculino en nuestra sociedad (violencia, breadwinner, agresividad, valentía, competitividad, hipersexualidad, desconexión emocional, desvinculación con lo entendido como “femenino” y por tanto infravalorado, homofobia, etc.). Algunos de estos hombres que buscan deconstruir su masculinidad patriarcal, despatriarcalizarla en lo posible, y construirse nuevos modelos de masculinidades diversas respetuosas con las diversidades, proigualitaria y profeminista, pertenecen al denominado Movimiento de Hombres de la Igualdad [4].

Y, en medio de estos grupos, minoritarios ambos, que hemos ubicado en extremos opuestos, están la gran mayoría de nuestros hombres, los denominados “cómplices” de la masculinidad tradicional y del machismo como modelo cultural que tantos “dividendos patriarcales” les confiere (Connell, 1995), con los privilegios que les otorga (inconscientes, en muchas ocasiones, del precio que también ellos pagan -aunque en menor media obviamente que las mujeres- por el sistema patriarcal). Son los que, sin declararse abiertamente machistas, no se proclaman feministas, ni son activistas proigualitarios (en sus hogares, empleos, espacios de ocio, etc.) aunque, en numerosas ocasiones, digan que están en contra de la desigualdad de género. Quizás sea en este grupo mayoritario de hombres “cómplices” en los que los “hombres profeministas” han de enfocar gran parte de sus esfuerzos. Quizás debamos hacerles ver desde análisis con perspectiva de género cómo el machismo también “perjudica a los hombres” (Téllez, 2017) y cómo “la virilidad, entendida como capacidad reproductiva, sexual y social, (…) y como aptitud para el combate y para el ejercicio de la violencia es fundamentalmente una carga” (Bourdieu, 2007).

La masculinidad hegemónica se enfrenta a nuevos modelos de masculinidades, no todos ellos profeministas

De lo que no nos cabe duda, es que la masculinidad hegemónica se enfrenta a nuevos modelos de masculinidades, no todos ellos profeministas. Hace falta que las diversas políticas públicas incorporen medidas enfocadas a los hombres desde una perspectiva de género y con el objetivo de alcanzar la igualdad real entre mujeres y hombres. A su vez, apostamos por la coeducación en los diversos ámbitos educativos formales e informales, donde los medios de comunicación deben apostar en sus contenidos por ofrecer modelos de chicos y hombres no machistas, pues es esencial tener referentes de hombres proigualitarios para las nuevas generaciones de jóvenes, para chicas y chicos, niñas y niños.

Pero ¿qué formación se ofrece desde el ámbito académico sobre las masculinidades proigualitarias? Si hablamos de la universidad española y la formación que se imparte relacionada con el estudio de las masculinidades y la igualdad de género, hemos de destacar que en los últimos dos años estamos asistiendo a la implantación por primera vez de una oferta académica sobre esta temática. Así encontramos en la Universidad Miguel Hernández de Elche un Postgrado de Especialista Universitario en Masculinidades, Género e Igualdad que ya prepara su 3ª edición.  A su vez, tenemos este curso 2021-2022 en marcha la 1ª edición de otro título de postgrado de especialista denominado Género, Masculinidades y Acción Social, organizado por la Universidad Complutense de Madrid, la del País Vasco, la Fundación Cepaim y Promundo. Y al mismo tiempo, desde la universidad de Castilla-La Mancha, se está impartiendo un nuevo título propio de Máster sobre Estudios de masculinidades bilingüe en inglés-español, global, interdisciplinar y online. Junto a estas ofertas formativas universitarias destacan cursos de invierno sobre masculinidades y género, y el MOOC [5] sobre Masculinidad y Violencia que la Universidad de Granada viene impartiendo desde 2020.

Y con respecto a congresos universitarios que organizamos recientemente queremos destacar el “I Congreso Internacional sobre Masculinidades e Igualdad: en busca de buenas prácticas de masculinidades igualitarias desde el ámbito de la universidad –CIMASCIGUAL”[6], que se celebró en abril de 2019 en la ciudad de Elche y en estos momentos se está organizando el próximo congreso denominado “II Congreso Internacional sobre Masculinidades e Igualdad: educación para la igualdad y co(educación) (CIMASCIGUAL II)”, que se celebrará en Elche del 20 al 22 de octubre de 2022.

 

NOTAS

[1] Para profundizar sobre el papel de los hombres y la cuarta ola feminista recomendamos ver el texto de Lucho Fabbri (2018) “La ola feminista cuestiona la masculinidad como dispositivo de poder”, https://oleada.com.ar/ensayos/la-ola-feminista-cuestiona-la-masculinidad-como-dispositivo-de-poder/

[2] Véase Téllez, Anastasia y Martínez, J. Eloy (2019). “Hombres igualitarios, igualdad de género y reacciones masculinistas frente a la cuarta ola feminista”. En A. Téllez, J.E. Martínez y J. Sanfélix (Eds.) Masculinidades igualitarias y alternativas. Procesos, avances y reacciones (pp. 51-78). Valencia: Editorial Tirant Lo Blanch.

[3] En España han sido pioneras en este sentido experiencias como la Asociación de Hombres por la Igualdad y el Departamento de Hombres por la Igualdad del Ayuntamiento de Jerez.

[4] Para profundizar en este tema recomendamos Cascales, Jorge y Téllez, Anastasia (2021). “Masculinidades y activismo en el movimiento de hombres: igualdad, mitopoética y neomachismo” en A. Téllez, J.E. Martínez y J. Sanfélix (2021) (Ed.) De la teoría a la acción: en busca de masculinidades igualitarias. Madrid: Dykinson. Pps. 59-94

[5] MOOCs (Massive Open Online Course) son cursos gratuitos y destinados a grupos amplios de alumnado.

[6] Todas las conferencias del congreso están grabadas y disponibles en https://congresomasculinidades.edu.umh.es/videos/ y un gran número de comunicaciones presentadas están recogidas en el libro de Actas que publicamos en abierto en https://congresomasculinidades.edu.umh.es/libro-actas-del-congreso/

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Badinter, Elizabeth (1993). XY, la identidad masculina. Madrid: Alianza.

Bourdieu, Pierre (2007). La dominación masculina. Barcelona: Anagrama.

Connell, Raewyn (1995). Masculinities. Berkeley & Los Angeles, CA: University of California Press.

Kimmel, Michael (2017). Angry White Men. American masculinity at the end of an era. New York: NationBooks.

Lorente, Miguel (2019). “El nuevo machismo del posmachismo”. En A. Téllez, J.E. Martínez y J. Sanfélix (2019) (Ed.), Masculinidades igualitarias y alternativas. Procesos, avances y reacciones (pp. 30-49). Valencia: Editorial Tirant Lo Blanch.

Téllez, Anastasia (2017). “Sobre cómo el machismo perjudica a los hombres” en Téllez Infantes, Anastasia (Ed.) (2017) Igualdad de género e identidad masculina Editorial electrónica de la Universidad Miguel Hernández de Elche, págs. 6-20

 

REFERENCIA CURRICULAR

Anastasia Téllez Infantes es Doctora en Antropología y Profesora Titular de Antropología Social de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH). Directora del Observatorio de las Masculinidades y del título de Especialista en Masculinidades, Género e Igualdad (2ª ed.) (UMH). Coordinadora en la UMH del Máster universitario en Igualdad y Género en el Ámbito Público y Privado UJI-UMH (15ª ed.). Presidenta del “I Congreso Internacional sobre Masculinidades e Igualdad: en busca de buenas prácticas de masculinidades igualitarias desde el ámbito de la universidad–CIMASCIGUAL” (UMH Elche, 2019) y del “II Congreso Internacional sobre Masculinidades e Igualdad: educación para la igualdad y co(educación) (CIMASCIGUAL II)” que se celebrará en Elche del 20 al 22 de 2022. Entre sus últimos libros sobre masculinidades podemos destacar: De la teoría a la acción: en busca de masculinidades igualitarias (2021); Hombres, género y patriarcado: reflexiones, cuerpos y representaciones (2020); Masculinidades igualitarias y alternativas. Procesos, avances y reacciones (2019); Deconstruyendo la masculinidad. Cultura, género e identidad (2019) e Igualdad de género e identidad masculina (2017).