Hablar de Mujeres y cambios políticos es hablar de Feminismo. De manera pacífica, pero contundente, el movimiento feminista ha liderado los cambios políticos más relevantes en el siglo XX. Se ha rebelado y se rebela contra las guerras, contra las dictaduras y contra las injusticias (Mujeres de Negro, Madres rusas y chechenas, Madres y abuelas de la Plaza de Mayo, Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad, Ni una menos, …). Ha luchado por conseguir el reconocimiento de las mujeres al sufragio universal. Ha luchado y lucha de manera pacífica porque las mujeres tengamos derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, sobre nuestra sexualidad, sobre nuestra maternidad. Ha luchado y lucha de manera pacífica porque las mujeres podamos diseñar y activar nuestros proyectos de vida personales, a cobrar el mismo salario que los hombres por desempeñar el mismo trabajo, a salir a la calle solas sin miedo a ser agredidas, a ocupar el espacio público, a participar en los espacios de toma de decisiones públicos y privados, a vivir en igualdad de derecho y de hecho, a no ser discriminadas por razón de sexo o edad, o condición física, o clase, o cultura, o color de piel, o por discapacidad, a no ser abusadas, a figurar como referentes en los libros de ciencia, historia, filosofía, literatura, matemáticas, economía, arte, periodismo, deporte, música… El movimiento feminista ha luchado y lucha de manera pacífica para subvertir los valores universales, que no son tales pues excluyen, por la mayor, a la mitad de la humanidad, las mujeres. Ha luchado y lucha porque los cuidados y los afectos se universalicen de manera que los hombres y las mujeres participen por igual en unos y otros. Ha luchado y lucha por acabar con los estereotipos de género. Ha luchado y lucha de manera pacífica contra la precariedad y la pobreza. Ha luchado y lucha por una sanidad de calidad y universal. Ha luchado y lucha por una educación universal y de calidad. Ha luchado y lucha contra el cambio climático y por el cuidado del medioambiente. Ha denunciado y denuncia todos los tipos de violencia machista que sufren las mujeres. Ha luchado y lucha de manera pacífica contra todo tipo de violencia, feminicida y machista, que sufren las mujeres, las personas vulnerables y la infancia. Ha luchado y lucha porque el lenguaje no sea discriminatorio y sí inclusivo. Ha luchado y lucha de manera pacífica contra la discriminación por razón de sexo u opción sexual… No hay mejor termómetro para valorar los niveles democráticos de un país que observar cómo viven las mujeres, dónde están, qué hacen, a qué se dedican, cómo se relacionan y cómo son valoradas y recuperadas en la Memoria histórica de un país… Todo ello nos lleva a concluir que el Feminismo refuerza la democracia, y es que no puede haber democracia sin la participación plena de las mujeres, no puede haber democracia sin Feminismo.

Alicia Gil Gómez