Revista con la A

25 de septiembre de 2020
Número coordinado por:
Bethsabé Huamán y R. E. Toledo
71

Hispanas en Estados Unidos

Mi vida con DACA

Alexa Maqueo

Alexa Maqueo

En mi primer año de la preparatoria, me enteré de que era indocumentada. Habíamos llegado con una visa de visitantes, pero había expirado hacía unos años

Llegué al estado de California en los Estados Unidos a los dos años de edad con mi mamá. Estuvimos ahí por unos cuatro años antes de mudarnos a Tennessee. Pasé mi niñez en Oak Ridge, la “ciudad secreta”, un pequeño pueblo del este de Tennessee, y viví aquí durante los últimos catorce años. Aquí es donde estudié, jugué fútbol con mis compañeras, e hice todo lo que hace cualquier niña. En mi primer año de la preparatoria, me enteré de que era indocumentada. Habíamos llegado con una visa de visitantes, pero había expirado hacía unos años. En Tennessee, no hay muchas opciones para estudiantado indocumentado. Mis sueños de poder manejar, trabajar e ir a la universidad habían terminado. Pero al enterarme de esta información algunos eventos de mi vida empezaron a tener sentido. Ahora me daba cuenta por qué siempre mis padres se ponían nerviosos cuando estaban manejando. Por qué mi mamá me decía que si algo llegara a pasar, que llamara a mi tía primero.

Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) es un programa que otorgaba a jóvenes inmigrantes la oportunidad de recibir un permiso de trabajo y una licencia para conducir

Un tiempo después, me enteré del Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), un programa para jóvenes como yo, a quienes sus papás les trajeron a los Estados Unidos desde la infancia, y este país era el único que conocían. Este programa les otorgaba a estos y estas jóvenes la oportunidad de recibir un permiso de trabajo y una licencia para conducir. Aunque DACA es una bendición, en el estado de Tennessee no cambia mucho para estas y estos jóvenes. Las y los beneficiarios no pueden obtener licencias profesionales (como de enfermera, cosmetóloga, o un título de maestra de escuela primaria), no son elegibles para pagar una colegiatura como residentes, no pueden recibir ningún tipo de becas del gobierno federal y hay muy pocas becas a las que pueden acceder.

En el año 2017, el presidente Donald Trump intentó terminar DACA. Hubo muchos juicios sobre qué hacer con las más de 700.000 personas beneficiaras del programa, al grado de llegar hasta la Corte Suprema de los EE UU. Durante todo este tiempo, yo estuve buscando universidades cerca de mi hogar para seguir mi educación. Después de muchas opciones, que en realidad eran inalcanzables para mí y mi familia, encontré Maryville College, una universidad privada que ofrecía becas a estudiantado con DACA y estudiantado indocumentado también. Siempre he tenido la ansiedad de perder las protecciones que DACA me ofrece, pero tenía la seguridad de que la única manera de mejorar mi situación era graduarme en la universidad.

Ahora estoy entrando a mi tercer año en la universidad. Estoy estudiando sociología con una especialización en español y comunicaciones escritas. Debido al reciente ambiente de persecución y las actitudes racistas que se están viviendo en todos los rincones de este país, mis papás tuvieron que regresar a México, mientras yo me quedé en Tennessee. La separación ha sido muy dura. A parte de la cuestión sentimental, tengo tres trabajos durante el año escolar y pago muchas de mis cuentas yo sola. En junio de 2020, el juicio de la Corte Suprema llegó a una decisión. Se dictaminó que la manera en que Trump intentó revocar el programa DACA era ilegal y que tenía que regresarlo al modo original. Este fue un gran logro para todas las y los jóvenes que como yo hemos luchado incansablemente, organizándonos, protestando, haciendo marchas, hasta llegar a Washington a hablar por nuestros derechos. Para nosotros y nosotras la vida con DACA es nuestra salvación. Este dictamen era una alegría para quienes no pudieron obtener DACA antes de que lo quitaran. La Corte Suprema haría posible que ellas y ellos pudieran solicitarlo.

Sin embargo, solo unos días después, el 28 de julio, todo cambió otra vez. Desafortunadamente, el Departamento de Justicia anunció que no iba a aceptar nuevas aplicaciones. También se decidió que quienes tenemos DACA tenemos que renovar cada año, en vez de cada dos años como lo hacíamos antes. Esta notica rompió muchos corazones, incluido el mío. Después de tres años luchando por nuestros derechos y los de otras y otros jóvenes indocumentados, la situación se puso peor. Pero esto solo demuestra que esta guerra no ha terminado. Se tiene que seguir haciendo todo lo posible por estudiantes como yo.

En mi escuela, soy parte de diferentes organizaciones que ayudan a promover la diversidad, no nada más de las y los latinos, sino de todas las personas inmigrantes

Yo lucho todos los días por mis derechos. En mi escuela, soy parte de diferentes organizaciones que ayudan a promover la diversidad, no nada más de las y los latinos, sino de todas las personas inmigrantes. Ayudo a educar a mis compañeros y compañeras sobre que no todos los y las inmigrantes son de México, o están en mi situación. Los y las inmigrantes de los Estados Unidos son de todas partes del mundo, provienen de muchas culturas diferentes. Cuando solicito becas, siempre cuento la historia de mi vida con DACA, y cuánto mi familia ha sacrificado por mí. Aunque mis papás tuvieron que regresar a México, y ahora sufrimos al estar separados, sé que al graduarme y empezar mi carrera estarán orgullosos de mí y de nuestro gran sacrificio. He dado muchas entrevistas sobre cómo el gobierno ha afectado mi vida, y sé que mi historia inspira a otros y otras jóvenes como yo. Mi esperanza es que al conocer mi historia sepan que es posible lograr sus sueños y que hay gente en muchos lugares de este país que quieren y les pueden ayudar.

 

ENLACES RELACIONADOS

https://www.maryvillecollege.edu/admissions/resources/undocumented/

https://www.defineamerican.com/

https://www.aauw.org/

 

REFERENCIA CURRICULAR

Alexa Maqueo Toledo es estudiante del séptimo semestre de la Licenciatura en Sociología en Maryville College. Es fundadora y presidenta de la sección de Define American en su universidad y en el este de Tennessee. Es también Vicepresidenta de Latino Student Alliance de Maryville College. Ganadora de la beca para mujeres líderes estudiantiles de la Conferencia Anual 2020 de la AAUW. Alexa aboga continuamente por los derechos de las y los estudiantes inmigrantes y, en particular, por las personas inmigrantes indocumentadas.

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