Revista con la A

25 de marzo de 2017
Número coordinado por:
Rosario Segura Graiño
50

Mujeres gitanas luchando por la igualdad

Las mujeres tenemos derecho a hablar desde nuestro lado de la historia

Cintia Blio

Cintia Bolio

Creo que las mujeres tenemos derecho a hablar desde nuestro lado de la historia, no hay testimonio suficiente

Aunque es una pregunta que te han hecho antes, ¿qué te llevó a ser caricaturista?

Creo que nací para esto, me sucedió de manera muy natural. Dibujo desde que recuerdo, por lo que creo que la vida me obsequió este don, y fue a edad muy temprana que me surgió el gusto particular por la caricatura y la historieta. A la clásica pregunta ¿qué quieres ser de grande?, la respuesta fue siempre la misma: caricaturista. De mis lecturas de la infancia me fue enamorando el humor y la crítica, ese carácter alegre, irónico y desparpajado siempre presente en este arte.

En tu obra son protagonistas las mujeres y, dentro de ese ancho mundo, los Derechos Humanos y la violencia. ¿Qué te llevó a tratar estos temas?

Ser mujer, la propia experiencia. Me he declarado feminista desde jovencita. Empecé mi carrera haciendo cartón e historieta opositora, pero vi que casi no había denuncia de la opresión vivida por la mujer desde la caricatura y el cómic, por lo que mi discurso evolucionó de la crítica al sistema político a la crítica al patriarcado en su conjunto. Creo que las mujeres tenemos derecho a hablar desde nuestro lado de la historia, no hay testimonio suficiente. Así, después de un tiempo de tratar estos temas, decidí crear la serie “Puras Evas”, como título y espacio incómodo pero humoroso para tratar todo tema desde el punto de vista feminista.

cintia-2El feminicidio está presente muy pronto en tu obra, ¿cómo lo concibes? ¿Qué te interesa destacar cuando lo trabajas visualmente?

El humor permite que te acerques a cualquier tema, sin embargo el tema del feminicidio es para mí sumamente difícil, como mujer y como caricaturista. Me indigna y me deprime esta barbarie del patriarcado del terror. No me es fácil tratar esta tragedia de modo humorístico, por lo que la mayoría de mis trabajos al respecto hacen eco del dolor y del vacío de justica. En la historieta “Memento” preferí describir a la mujer en su cotidianeidad, difícil, pero viva y luchando. Del feminicidio hay que destacar sobre todo la impunidad, la injusticia, que ha permitido que el fenómeno se multiplique. Con las redes sociales hemos encontrado una herramienta que nos permite denunciar y solidarizarnos con mujeres en distintas naciones pues -desafortunadamente- es asunto internacional.

¿Cómo ves la relación entre falta de derechos sexuales y reproductivos y la violencia contra las mujeres?

Es un círculo vicioso que ha tenido lugar y efecto durante siglos. Esta normalización de la violencia tiene su aval en las leyes y en sentimientos religiosos -católicos, en nuestro caso- arraigados, que programan a la sociedad en modo misógino a través del discurso institucional, el religioso y el de los medios -este último, muy fuerte por su penetración en cada uno de los hogares y en la publicidad que nos rodea en las calles-. Se sigue considerando la dualidad santa-prostituta para definir a la mujer, fragmentándola para “servir” a la sociedad. De ahí la importancia de la ILE (Interrupción Legal del Embarazo) en la Ciudad de México, por mencionar el derecho a decidir sobre el propio cuerpo. Sin embargo, hay una exacerbación del machismo y su violencia ante estos avances, una muestra de ello son las reformas antiabortistas en gran parte del país. Creo que es una cuestión de educación y por tanto me interesa desarrollar estos temas con la historieta, invitar a quien lee a cuestionarse sobre esta programación.

¿En qué público piensas -si es que piensas en él- cuando dibujas?

Para mí hacer mis monos y monas es una combinación de expresión, catarsis, casi exorcismo. Es un diálogo interno que sé que compartiré con mi amable “lectorado”. Mis reflexiones las hago para hombres y mujeres por igual, por mi historia personal, pues iba para feminista “ultra” -si es que tal cosa existe, pero me refiero al tipo que odia a los hombres- hasta que la vida me obsequió un hijo varón. A partir de ese momento me di cuenta de que no toda la culpa del desastre social es de los hombres y que debe haber corresponsabilidad, entre quienes deseamos lograr la equidad, para que las cosas cambien. El machismo nos permea también a las mujeres y es necesario hablar de ello.

Se habla mucho del poder del arte contra la violencia. ¿Cómo ves tú esa relación?

Es cierto, el arte cambia vidas y puede cambiar el mundo, o incidir positivamente. Esta ola de arte en las calles y de los proyectos de arte comunitario ayuda a recomponer el tejido y, más profundamente, la creación más sencilla conlleva una reflexión. El poder lo sabe y por esto el considerado “gran arte” pertenece a las élites y, como materia, ha sido excluido de las aulas de la escuela pública, de ahí la importancia de que los grupos artísticos lleven el arte a donde es más necesario. En México se va actualizando el concepto de arte comunitario y se ha hecho más extenso en los últimos años debido al aumento de la violencia que nos trajo el gobierno guerrero de Calderón. Una triste herencia que continúa con Peña Nieto. El arte en las calles y las comunidades es una respuesta -urgente, en ciertos Estados- a la no resignación ante la descomposición, y como herramienta para recuperar el espacio público para la convivencia social.

Cintia¿Cómo ha impactado el caso de Ayotzinapa en ti?

Me entristece mucho esta barbarie. Como ser humano, como monera, me indigna y me deprime. Indigna que no sea el primer crimen de Estado y saber que la impunidad y la colusión de la clase política y el crimen lo han hecho antes y es posible que lo hagan de nuevo. En México un escándalo cubre a otro, tenemos una lista de agravios de muchos años. Como caricaturista tengo esta preocupación de acompañar estas causas y a las familias en su búsqueda de justicia, para lo que el gremio siempre ha sido crítico y combativo. Es bueno el enorme apoyo nacional e internacional, aunque también he destacado el hecho de que cuando se trata de mujeres violentadas o de feminicidios no hay solidaridad y marchas. Las del feminicidio también son fosas. Éste es un enigma del que sé la respuesta, pero no la solución, aún.

¿Eres una de las escasas mujeres caricaturistas en México? ¿Cuál ha sido tu experiencia? ¿Hay machismo en ese medio?

Para mí fue una elección muy clara y natural, desde niña, como mencioné antes. Nunca me pareció que este arte fuese exclusivo de hombres, pero sí, hay una idea de que el humor es propiedad masculina, pues es irreverente y desacraliza. Por esto siempre ha habido muy pocas y se retiran pronto; yo he roto récord de permanencia y creo que también es una cuestión vocacional, nunca me he planteado el retiro. No se ve bien una mujer que se burla del poder político -incluyendo a la izquierda-, religioso, fáctico, etc., entonces, mi trabajo ha sido controversial porque transgrede todo límite, es subversivo, soy una monera incómoda. México sigue siendo un país conservador y esto se refleja también en el medio: me cierran los espacios. Afortunadamente tengo proyectos con instituciones educativas y culturales, y cuento con la ventana del cibermundo; gracias a la red puedo seguir difundiendo mis reflexiones dibujadas. Me honra mucho ser considerada única pues, con 18 años de trabajo, he logrado reconocimiento como pionera en realizar caricatura política y cómic de alto contenido feminista y crítico.

Mi trabajo es un placer, una elección y un compromiso. Creo en el respeto, la aceptación, el derecho a la disidencia, el derecho a la diferencia, la independencia de criterio. Ni la violencia ni la discriminación son congénitas, son comportamientos aprendidos que se pueden desaprender. A pesar de mi natural pesimismo, soy una idealista sin remedio en búsqueda permanente de la equidad. Un siglo de éstos…

Entrevista realizada por Redacción (México)

REFERENCIA CURRICULAR

Cintia Bolio (Ciudad de México), Monera que no cree en la superioridad del hombre. Tampoco en la de la mujer… Ah, humanidad. Autora de series como Puras Evas, Álbum de familia, Huesos, es artista autodidacta y pionera en la caricatura política y cómic de alto contenido feminista y crítico. En 2013 publica su libro compilatorio La Irreverente Sonrisa.

www.purasevas.blogspot.com

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