Revista con la A

25 de noviembre de 2021
Número coordinado por:
Lucía Melgar y Alicia Gil
78

La violencia vicaria: violencia contra las mujeres-madres

Un mundo de colores

Foto de William Álvarez en Unsplash

Foto de William Álvarez en Unsplash

Cuando miro el mundo, intento tener un equilibrio entre todas las perspectivas que hay. Evidentemente no siempre lo consigo, pero lo intento cada día un poquito más. No me gustan los extremos, aunque también entiendo de alguna manera que los extremos nos pueden dar información valiosa que nos puede ayudar a buscar el término medio.

En estos días que escribo estas líneas se está celebrando la COP26. Y me estoy encontrando con diferentes voces que cuentan su visión sobre lo que está pasando. Hay una gran diversidad de perspectivas y es curioso porque parten de una idea común: la relevancia del cambio climático y las acciones necesarias para combatirlo. No obstante, en cuanto a las acciones, hay diferentes opiniones y, sobre todo, llaman la atención dos aspectos cruciales para la selección de dichas acciones.

Por un lado, es necesaria la inclusión de todas las visiones diferentes para poder contar con todas las voces de nuestro planeta. Si bien los asistentes a esta Cumbre sobre el Cambio Climático provienen de todo el mundo, se teme que la composición de los estamentos que tomarán las decisiones, así como las voces con más peso, aún no son lo suficientemente representativas de la población global. Así que entra en juego el otro elemento fundamental: la transparencia. La falta de transparencia lleva a denunciar la influencia de los intereses de diferentes industrias en la toma de decisiones, por lo que es crucial crear una mayor transparencia en cuanto a las personas y organizaciones que parecen mover los hilos en la sombra.

Son peticiones legítimas y necesarias para llegar a un mundo sostenible en el que la esfera política internacional juega un papel importante. Además, en mi opinión, reflejan frustración e impotencia por no ver que los cambios que proponen se estén produciendo cuando cuentan con datos que corroboran todas las posibilidades que ofrece un cambio en esta dirección.

Suelo decir que estamos en un punto muy interesante en lo que se refiere a los cambios que nos esperan. Desconozco todos los movimientos que pueda haber en la esfera política internacional, prefiero reflexionar en la escala sobre la que puedo influir. De alguna manera esa falta de inclusión y de transparencia para mí son un reflejo de nuestras pequeñas escalas que se encuentran en nuestra vidas personales y profesionales. Acercarnos a otras personas con diferentes experiencias y perspectivas, establecer un intercambio con ellas para conocerlas mejor y entender sus visiones y así enriquecer nuestra visión del mundo me parece esencial. Pero no es fácil. Nos paran nuestros miedos, nuestros prejuicios, esa división que a menudo existe de manera inconsciente en nuestra visión del mundo entre blancos y negros, etiquetas que nos ayudan a navegar el mundo, pero que necesitamos revisar porque lo que caracteriza nuestro mundo son los grises, o una amplísima paleta de colores vibrantes.

La transformación del mundo que buscamos puede y debe iniciarse en todas las esferas y escalas. Tengo la tremenda suerte de estar rodeada de personas inspiradoras que aportan su granito de arena para que esa transformación sea posible en diferentes esferas. ¿Cuándo llegaremos a una meta satisfactoria? No lo sé. Ahora mismo considero que el camino es la meta, estamos inmersos en un proceso de cambio que yo creo que va a resultar en un mundo más justo, respetuoso y tolerante. Y para llegar a ese mundo ideal, la primera pregunta que me hago es: ¿cómo de respetuosa y tolerante soy yo, en qué momentos me siento frustrada o impotente, qué prejuicios tengo yo y cómo puedo superarlos y establecer un marco de referencia para apreciar todos los colores del mundo?

Cada estamento, y cada sistema, están compuestos por personas que pueden inspirar con el ejemplo. Al convertirnos en ejemplos de inclusión y transparencia podemos colaborar en crear las bases para contribuir con acciones intangibles en el desarrollo de acciones tangibles de impacto positivo.

 

REFERENCIA CURRICULAR

Anke Schwind es formadora y consultora en Desarrollo Sostenible, con un enfoque que prioriza los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las metodologías activas colaborativas para co-crear un mundo global humano. Cuenta con una experiencia personal, académica y profesional diversa, desde los idiomas y la banca, pasando por la educación y Asia Oriental, la gestión empresarial y el activismo social. Actualmente está cursando el Grado en Psicología en la Universitat Oberta de Catalunya

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