Revista con la A

25 de septiembre de 2018
Número coordinado por:
Bethsabé Huamán y Lucía Melgar
59

Heroínas

Magda Benavides Morales: luchadora por las mujeres trabajadoras

Bethsabé Andía

Realmente son incontables las heroínas que acompañan nuestro caminar por la vida, pues ellas con su esfuerzo y afecto sostienen el mundo

Pensar en una heroína fue más difícil de lo que creí, no porque no las haya, sino todo lo contrario. Me di cuenta que en cada etapa de mi vida había conocido muchas heroínas, comenzando por mis abuelas, mi madre, mi tía Flora y mi tía Jesús. Todas contestatarias, cada una a su manera, y además mujeres con inconmensurable tesón y cariño. Realmente son incontables las heroínas que acompañan nuestro caminar por la vida, pues ellas con su esfuerzo y afecto sostienen el mundo.

Dentro y fuera del ámbito familiar había tantas mujeres que me inspiraban que era difícil elegir. Opté por una mujer fuera de mi ámbito familiar, a quien conocí personalmente y que, pese a sus aportes para la recuperación de la democracia y a la causa de las mujeres, es poco reconocida. Me refiero a Magda Benavides Morales, dirigente bancaria y luchadora social. Nació el año 1944, estudió en el Colegio Experimental de Aplicación de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, mejor conocida como La Cantuta, y luego en el Instituto Superior de Periodismo Jaime Bausate y Meza donde se graduó de periodista en el año 1970.

Magda Benavides dirigiéndose a trabajadoras y trabajadores de la Banca

Inició su vida laboral desde muy joven, el año 1962 ingresó a trabajar en el Banco de Crédito del Perú, uniéndose al sindicato desde el principio. En el año 1968 se integró al movimiento “Renovación”. Dos años después, en 1970, integra la lista de este movimiento en el que postula como Secretaria de Prensa y Propaganda, esta lista ganó abrumadoramente las elecciones del Centro Federado de Empleados del Banco de Crédito del Perú, sacando al APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) de la dirección sindical [1] que hasta ese momento había mantenido una postura pro patronal. Eran tiempos difíciles en los que no solo se luchaba por los derechos laborales, sino también contra las dirigencias enquistadas que traicionaban a las y los trabajadores. En los años siguientes ocupa los cargos de Delegada Nacional ante la Federación de Empleados Bancarios del Perú (FEB) y la Secretaría General del Centro Federado de Empleados del Banco de Crédito del Perú.

Mantuvo una doble militancia, como sindicalista y como militante de izquierda, y en ambas promovió los derechos de la mujer. En su gestión logra que el Banco cumpla con reivindicaciones importantes para las mujeres trabajadoras, como el reconocimiento del derecho a la sala cuna y la hora de lactancia que el Banco no respetaba [2].

Mantuvo una doble militancia, como sindicalista y como militante de izquierda, y en ambas promovió los derechos de la mujer

En enero del año 1971 participa de la fundación del Partido Obrero Marxista Revolucionario (POMR), donde promovió y lideró la Comisión de los Derechos de la Mujer. Su labor sindical no se limitó al sector bancario, fue activamente solidaria con las luchas desarrolladas por otros gremios, como el de a minería, policía, maestros y maestras, pescadores y metalurgia; también colaboró en la organización de las y los trabajadores chilenos que venían al Perú escapando de la dictadura de Pinochet, luego del golpe del 11 de setiembre de 1973.

En el año 1977, participa activamente en el paro nacional del 19 de julio, convocado por el Comando Unitario de Lucha, contra la dictadura militar del general Francisco Morales Bermúdez. Si bien la dictadura anunció a los pocos días del paro su retiro aplicando un itinerario político para el retorno a la democracia, simultáneamente reprimieron a las y los dirigentes y organizaciones sindicales dictando el 21 de julio el Decreto Supremo 010-77-TR, que significó el despido a más de 5.000 trabajadores, entre quienes estaban ella y su compañero Luis Bordo.

Luego del paro, se desató una persecución contra las organizaciones sindicales y populares, abriéndose juicios contra las y los líderes sindicales y trabajadores. Magda fue encarcelada por tres meses en el Centro de Detención Transitoria de Magdalena, además fue enjuiciada por el Gobierno, al igual que su compañero Luis Bordo, motivo por el cual sus tres hijas quedaron bajo el amparo de sus padres que residían en Chosica.

Pero estas circunstancias no la amilanaron y, ese mismo año, interviene en la creación del Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (FOCEP) que reunía a varias organizaciones de izquierda, entre ellas al antes mencionado POMR. El año 1978 el FOCEP, encabezado por Genaro Ledesma, participa en las elecciones a la Asamblea Constituyente logrando alcanzar doce escaños. Solo dos mujeres fueron constituyentes, Gabriela Porto de Power, del Partido Popular Cristiano (PPC), y Magda por el FOCEP, siendo la primera mujer sindicalista en alcanzar un cargo de esta naturaleza [3]. Juramentó con el puño en alto -ante el presidente de la Asamblea Constituyente-, diciendo: “…por la revolución socialista, por los trabajadores del Perú y sus reivindicaciones, por la emancipación de la mujer, y por el proletariado internacional”. [4]

Cuando se definían las comisiones de la Asamblea Constituyente, Gabriela Porto mencionó que las mujeres peruanas tenemos y tendremos los mismos derechos que el hombre en la Carta Magna.” [5] a lo que Magda replicó que la mujer peruana es doblemente explotada, es doblemente oprimida y no es cierto que tengamos derechos iguales a los que tiene el hombre por cuanto nosotras, al salir de nuestro trabajo, seguimos laborando en la casa realizando quehaceres del hogar, tampoco tenemos iguales salarios, por tal razón (…) no es cierto que tengamos iguales derechos que el hombre.” [6] Es esta convicción la que la llevaba a plantear una indisoluble lucha por los derechos de la mujer y por un cambio social.

Magda sufrió un atentado, arrojaron petardos de dinamita a su domicilio, cuando se encontraba con su esposo y sus tres menores hijas de tres, cinco y siete años

Las y los parlamentarios de izquierda sufrieron diversos atentados y amedrentamientos, que fueron callados por la prensa, ante lo cual los partidos de izquierda presentaron una moción de censura al terrorismo que fue aprobada en la Asamblea Constituyente [7]. Magda misma sufrió un atentado, arrojaron petardos de dinamita a su domicilio, cuando se encontraba con su esposo y sus tres menores hijas de tres, cinco y siete años [8]. También recibió cartas de amenaza contra ella y su familia, pero a pesar de estas circunstancias no se limitó a intervenir desde su escaño sino que mantuvo su compromiso con las luchas sociales. Así, en setiembre de 1978, se declaró en huelga de hambre, junto a otras y otros líderes sociales, en apoyo a la lucha del Magisterio que combatía por sus reivindicaciones bajo las banderas del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú – SUTEP.

Posteriormente, en plena huelga nacional minera, llegó a Cuajone -una de las principales minas productoras de cobre del país ubicada en el sur de los andes peruanos a 3.500 msnm-, con otros líderes como Genaro Ledesma, Ricardo Napurí, Javier Diez Canseco y Víctor Cuadros, con la finalidad de formar el sindicato de obreros de la Southern Perú Cooper Corporation, empresa de capital estadounidense.En las elecciones de 1980, postuló por el FOCEP a una diputación por Lima-Provincias, después postuló como candidata a teniente alcalde de Lima. En 1985, candidateó como Vicepresidenta por el Partido Socialista de los Trabajadores – PST, con Ricardo Napurí como candidato a la presidencia.

Se mantuvo firme en la lucha por la reposición de las y los despedidos a consecuencia del paro del 19 de julio. Al lado de sus compañeros del Centro Federado de Empleados del Banco de Crédito, y el movimiento “Tendencia Clasista Revolucionaria”, lograron, en junio de 1981, la reposición de todas y todos los bancarios despedidos, entre los que se incluía a Magda, y su compañero, Luis Bordo. Se mantuvo como dirigente del gremio bancario hasta el año 1989 y continuó apoyando las luchas así como la formación política y sindical de los trabajadores y trabajadoras.

Desde el año 1994 padece una enfermedad que la ha retirado de la vida pública, sin embargo, continúa peleando por su vida y sigue siendo un símbolo de honradez, tenacidad y consecuencia.

 

NOTAS

[1] Los datos de la biografía de Magda han sido tomados de: Bordo Carmona, Luis Ernesto. (15 de febrero de 2010). Remembranzas: Magda Benavides Morales [Mensaje en un blog]. Sin luchas no hay victorias. Recuperado de: http://luisernestobordocarmona.blogspot.com/2010/02/remembranzasmagda-benavides-morales.html

[2] Bordo Carmona, Luis Ernesto. (18 de abril de 2010). Magda en la asamblea constituyente por la igualdad de género [Mensaje en un blog]. Sin luchas no hay victorias. Recuperado de: http://luisernestobordocarmona.blogspot.com/2016/04/magda-en-la-asamblea-constituyente-por.html

 [3] Tuesta Soldevilla, Fernando. (2 de octubre de 1977). El Voto Femenino [Mensaje en un blog]. Polítika. Recuperado de: http://blog.pucp.edu.pe/blog/fernandotuesta/1997/10/02/el-voto-femenino/

[4] Bordo Carmona, Luis Ernesto. (15 de febrero de 2010). Remembranzas: Magda Benavides Morales [Mensaje en un blog]. Sin luchas no hay victorias. Recuperado de: http://luisernestobordocarmona.blogspot.com/2010/02/remembranzasmagda-benavides-morales.html

[5] República Peruana. Diario de los debates de la asamblea constituyente 1978. Publicación Oficial. Tomo I. Pág. 224

[6] República Peruana. Diario de los debates de la asamblea constituyente 1978. Publicación Oficial. Tomo I. Pág. 225.

[7] República Peruana. Diario de los debates de la asamblea constituyente 1978. Publicación Oficial. Tomo II. Pág. 121.

[8] Bordo Carmona, Luis Ernesto (12 de octubre de 2012). Testimonio de acción por la revolución. Y el pueblo siguió luchando. [Mensaje en un blog]. Sin luchas no hay victorias. Recuperado de: http://luisernestobordocarmona.blogspot.com/2012/10/testsimonio-de-accion-por-la-revolucion.html

 

REFERENCIA CURRICULAR 

Bethsabé Andía Pérez es economista por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y egresada de la Maestría en Políticas Sociales con mención en género, población y desarrollo, en la misma institución. Magister en Administración por la Escuela de Administración de Negocios para Graduados. Tiene una larga trayectoria como activista feminista, y más de 20 años de experiencia en el sector privado y público impulsando los derechos de la mujer y la transversalización del enfoque de género. Consultora internacional en género y economía y en políticas públicas con enfoque de género.

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