Revista con la A

25 de marzo de 2017
Número coordinado por:
Rosario Segura Graiño
50

Mujeres gitanas luchando por la igualdad

Leo

LEO. Segundo mes del verano. (21–23/7 al 21-23/8) Signo de Polaridad Masculina y Elemento Fuego Fijo. Planeta regente el Sol.

40-zodiaco40-zodiaco-2Todos los signos de Fuego se encuentran en la apertura de un nuevo proceso evolutivo y trascendente. Son radiantes, gloriosos, victoriosos, llenos de luz y energía, inicio o culminación de una nueva experiencia vital. Las Tierras vienen después, deteniendo al Fuego y reconvirtiendo la energía en sustancia y experiencia útil. El aire, tercera experiencia, vuelve a expandirse para contarla, comunicarla, comprenderla y aplicar técnicas más elaboradas, añadiendo nuevas formas de expresión, horizontes más amplios para el pensamiento. Y por último, las Aguas vuelven a replegarse para sentir, incorporar la experiencia a nivel interno, íntimo, porque sentir es lo más importante para el ser humano nacido del agua y en la que encontrará la verdadera naturaleza de sí mismo, su origen. “Quien mira en el espejo del agua, ve ante todo su propia imagen” (Carl Jung)

Cáncer ha sido la puerta de entrada a la manifestación individual, búsqueda y desarrollo de la propia personalidad que se ha llevado a cabo en la intimidad, junto a las figuras presentes en el terreno de lo íntimo y ante las cuales ha sentido pertenencia, fusión y arraigo. También inferioridad. Figuras que mediante acciones, proyecciones y formación han ido estructurando el sentido creciente de individualidad que, por otra parte, incorpora las diferencias generacionales en base a los conflictos entre padre/madre e hijos/hijas, jóvenes y personas adultas.

Este signo corresponde a una época de pleno verano, tiempo de ocio y vacaciones, de impás ante el trabajo y las responsabilidades. La naturaleza se expresa bajo los rayos de un sol espléndido, símbolo de energía lumínica y térmica que incita a la alegría de vivir. Leo es un signo vital, optimista y alegre.

Las plantas, pasado el proceso de gestación de Cáncer, exponen sus frutos que pueden separarse de la planta madre y que contienen en su interior la semilla capaz de iniciar, en la nueva primavera, un nuevo ciclo vital. La planta ha cumplido su propósito. También el ser humano, formado como ser individual, posee ya una personalidad definida y diferenciada del núcleo familiar del que partió y se dispone a establecer una nueva relación con la vida desde la independencia de criterios, pensamientos, sentimientos y personalidad.

El signo de Aries representa la fuerza animal, instintiva y bruta que en este quinto signo se trasforma en energía solar, regia y dominante, capaz de producir un individuo emocional y activo, realista e idealista, seguro de sí mismo. En Cáncer, la personalidad de agua plantea una naturaleza sensible y replegada que experimenta el mundo interior y todos los conflictos psicológicos derivados y en los que se hace experto o experta. Leo es un signo extrovertido y activo, abre las puertas protectoras del hogar y se lanza a la conquista de una vida independiente para conseguir un status social por derecho propio. Confía en su victoria y, como Aries, tampoco se detiene en tristezas, traumas o problemas, intenta reconvertir la inestabilidad emocional de Cáncer en confianza y éxito. Pero le falta algo importante: la experiencia social. El signo Leo cree saberlo todo de sí mismo pero desconoce el mundo y sus reglas. Su símbolo es el León, rey de la selva, sus cualidades son la bravura, la soberanía, el valor y la fuerza. Cualidades demasiado potentes para ser expresadas en una sociedad que desconoce y en la que, no obstante, siente que debe participar responsablemente. Sin embargo, su personalidad excesivamente enérgica y resolutiva, su independencia económica y su seguridad personal han construido un carácter que se caracteriza por sus llamativos excesos y exuberancia, y puede representar un riesgo para la comunidad, ya que sus miembros también deben expresar su individualidad frente al resplandor de Leo que puede abatir como un día de asfixiante verano. Leo debe controlar su carácter y dominar su emocionalidad revistiéndose con las cualidades del signo sin que ello suponga anular las de los demás, de lo contrario, Leo deberá ser tratado, según expone Carl G. Jung, “con los métodos del domador de fieras”. El aspecto más negativo del León es su fuerza instintiva e incontrolada, con tendencia a la dominación e imposición de la propia fuerza y autoridad.

Pero el león es también símbolo de bravura y voluntad. Leo es signo de vencedor, en un estadio evolutivo superior a Aries que solo representaba lucha. Leo admira la fuerza y ejercita la voluntad, cualidades necesarias para poder controlarse a sí mismo. Para entender cómo logra el autocontrol y la experiencia social es preciso aludir a dos de sus múltiples facetas: el juego y el teatro.

El cuidado de las crías y el juego no es propio de toda especie animal, surge en los mamíferos como una conquista evolutiva, los reptiles no juegan. En el sentido de evolución humana es posible que no haya nada que pueda ser más importante que la experiencia familiar, por ausencia o presencia, y todo lo que conlleva, juegos y diálogo, que adiestran a la persona en formación para un posterior desarrollo social.

El juego en este signo es absolutamente necesario, y Leo lo desarrolla como aprendizaje en varios niveles. Aun cuando se exprese solo como divertimento, el juego permite demostrar los propios valores para la aventura, la capacidad de riesgo, combate y victoria y es, además, la experiencia donde las y los participantes deben demostrar su habilidad y destreza.

Mediante sus múltiples manifestaciones, Leo trata de aunar una serie de objetivos que le permitan expresarse de un lado y aprender de otro la cooperación con el medio en que se desenvuelve, un medio al que va a exigir le conceda un puesto elevado y central. Con el juego consigue que la atención se centre en él y se puedan admirar sus resortes consiguiendo, además, ser aceptado y recibir prestigio. De otro, consigue ser creativo y expresar su creatividad en base a las demostraciones de habilidad, improvisación y sorpresa. Al tiempo se obliga a seguir unas reglas. Respetar las reglas del juego de la vida es importante para un signo que debe aprender la cooperación estando al tiempo seguro de la victoria. Si Leo no aprende preferirá el liderazgo para lo que no siempre está preparado ya que no sabe cooperar. Este es un signo de lucha como Aries con más inteligencia y experiencia, y el grado de riesgo que asume no pone en peligro su vida aunque sí su prestigio. Además el juego supone una catarsis ya que, a pesar de sus reglas, tanto los sujetos participantes como los sujetos observadores pueden mostrar libre y espontáneamente sus emociones, algo importante para un signo de fuego que necesita expresar lo que siente y con ello consigue un fin que, más allá de su aspecto lúdico, es terapéutico, pues con su espontaneidad se libera de trabas y puede manifestar facetas escondidas de la personalidad sin conflicto, aprendiendo a observarse a sí mismo y a los demás, a ganar y a perder, y cómo los demás aceptan la victoria y la derrota. Por otro lado, el juego permite estimular la creatividad, que empezó en Cáncer enfrentándose a los contenidos inconscientes de su psique, que Leo expresa permitiendo que emerjan a la conciencia.

El teatro es otra de sus especialidades. Leo es teatral en su vida y su forma de expresarla, con su doble faceta tragicómica. El teatro tiene, como el juego, un origen religioso y divino, aunque este signo no entra dentro de estas categorías, pero esta faceta, como ocurre con el juego, le permite expresar y compartir con la o el espectador la lucha perpetua de la vida, identificándose con la representación, drama o comedia, profunda o superficial, provocándose una nueva catarsis, al desvelar, expresar y resolver los conflictos vitales. Leo es el teatro del Mundo y la vida es su representación, lúdica y terapéutica. Uno de los atributos del teatro es la máscara, máscara que empezó en Cáncer, semejante a la cáscara del huevo de un polluelo y necesaria para la gestación de la vida y la personalidad, que en Cáncer opera como protección elemental ante la timidez, el miedo y la inseguridad. En Leo la máscara es la del teatro, manifestando con ella la dualidad de la vida y la naturaleza humana, llora y ríe, es demoníaca y divina, animal y humana, viciosa y virtuosa. Tragicómica. Representando la manifestación del “yo universal inmutable” a pesar de su dualidad, que Leo, a pie de calle, suele sustituir por una afición a ocultarse tras las gafas ahumadas que le permiten, además, observar a sus contrincantes sin ser visto.

Inmerso en el juego y el teatro del mundo, necesita del éxito y reconocimiento social. No hay que olvidar que el Sol, su planeta regente, se encuentra en las fechas que le son afines en su máxima potencia, aunque la noche haya empezado a ganarle espacio al día. Además, el Sol tiene otros valores simbólicos que adornan la personalidad de Leo, es el centro de nuestro sistema, todo gira a su alrededor, posición centrista que Leo necesita y que puede observarse en cualquier acto social donde suele ocupar el centro o una posición relevante que le hace visible en relación con el resto. El Sol es la única estrella del sistema que además posee luz propia, luz y calor que emana hacia el exterior vitalizando todo el sistema, cualidades con las que también se adorna Leo mostrándose especialmente distinto y original, vital y generoso, algo que es un riesgo para Leo ya que ser magnífico y diferente en un mundo mediocre siempre ha sido objeto de envidias. Y, por otra parte, creerse magnífico sin serlo puede hacerle merecedor de la derrota. A Leo le queda aún mucho camino de madurez personal y social. Debido a su brillo y radiación y esperando el debido reconocimiento, opta por impresionar, cautivar y sorprender a la sociedad, teatralizando y exagerando todo lo que hace, esperando recibir el lugar regio y la vida de lujo que cree merecer debido a sus logros y poderosa personalidad.

En el nivel cósmico, Leo representa la materialización de la luz primigenia. Cuando el punto de máxima concentración de energía se pone en movimiento el espacio es tinieblas. Aries ha convertido el silencio en un tronar de energía. Tauro comienza a organizarla, Géminis la expande y Cáncer da a luz un universo dual, donde el agua permite el nacimiento de la vida en todas sus manifestaciones. Se ha creado un universo vivo, y un punto de luz roja amanece. Las estrellas y el Sol, una de ellas a imagen y semejanza del primer punto, participan, aunque en menor potencia e intensidad, del primer poder creador. A partir de ese momento, nuestro Sol representará en este sistema lo que el punto de máxima concentración de energía representó en el Cosmos. Instrumento divino para la manifestación visible de las cosas, en un tiempo que es representación en cada parte de la multiplicidad completa y organizada, por tanto el “yo inmutable”, sí mismo verdadero, cuya naturaleza de fuego es a la vez adentro y afuera. Dentro, que en Leo supone conciencia de identidad individual, y fuera vida exterior, activa, luminosa y visible.

Geométricamente pentagrama.40-zodiaco-340-zodiaco-4

Estrella de cinco puntas, símbolo del Ser Cósmico, donde cada una de las puntas simboliza un sentido físico dentro de un pentagrama invertido. Símbolo sagrado que proyectando cada lado del pentagrama produce una estrella de cinco puntas, de cuya unión se produce un nuevo pentagrama, tanto hacia fuera como hacia dentro. Entre sus muchos significados simbólicos representa la capacidad de interiorizar, a través de los sentidos físicos, el mundo observado y, al tiempo, la capacidad de exteriorizar el conocimiento interior en el mundo que se observa.

El signo de Leo tiene conciencia de cuerpo y de interioridad, y conciencia trascendente. El cuerpo es para él motivo de doble conocimiento como intermediario del sentir interior y como herramienta de expresión exterior. El sentido de “mi cuerpo”, le lleva al sentido de “mi vitalidad, mi poder, mi existencia, mi situación y mis posesiones”. Con lo que Leo expresa serena y orgullosamente “Yo soy YO”, desde un grado de ser, poseer, pensar y moverse que no implica sólo conciencia de identidad, también conciencia de “lo que es mío”. Posesión. Y en esa conciencia yoíca va implícito lo que “no soy yo, ni siento yo, ni pienso yo, ni tengo yo”, aunque ignorando lo que es “el otro”, que comenzará en el signo siguiente, Virgo, con cuya experiencia se completa la evolución humana en su grado individual. Leo, a través de esta conciencia yoíca establece un grado de criterio ético sobre el que se basa para establecer leyes de conducta propias, erigiéndose en juez de sí mismo y despreciando la crítica ajena, ya que si él no posee el suficiente grado de conocimiento sobre los demás, tampoco los demás le conocen por lo que están imposibilitados para juzgarle.

Unido a su expresión creativa, Leo emula al Dios Madre-Padre, quiere ser como él pero no es él, diferenciado e individualizado, como el fruto de la planta que no es ella pero encierra su genética. El acto creador universal contiene dos extremos: en uno se encuentra la energía pura y en el otro la materia organizada, dos caras de una misma realidad. Recorrer el camino que separa ambos extremos supone para la luz perder intensidad y brillo y ganar solidez, gravedad y oscuridad; el camino inverso supone para la materia perder organización y ganar luz, espacio y sutileza. Camino entre la idea y la obra creada.

 40-zodiaco-5 40-zodiaco-6LEO: Gobierno del Sol,

Gran autócrata del Sistema, Señor y dador de Vida.

Geometría: Revolución del Cuadrado. Esfera. Pentágono. Estrella de 5 puntas.

Naturaleza: Fruto creativo con semillas. Individualización del fruto. Pleno verano. Luz radiante.

Evolución histórica: Florecimiento de la cultura urbana. Centralismo y burguesía.

Fisiología: Plexo solar. Corazón.

Actitud: Energía vital, lumínica y térmica. Fuerza dominada y disponible. Orgullo. Victoria y Voluntad. Elevación y Serenidad. Estabilidad. Valor y Grandeza. Independencia. Alegría de vivir. Optimismo. Autoconfianza. Teatralidad. Mando y Liderazgo. Idealismo. Nobleza. Dignidad. Apasionamiento. Orgullo. Exageración. Arrogancia. Presunción. Vistosidad.

Rige: Burguesía. Creatividad. Juegos. Los hijos e hijas. El éxito. El teatro.

Color: Amarillo y Dorado

Mineralogía: Oro y Diamante

Botánica. Girasol. Olivo. Loto. Laurel. Palma.

Dolencias: Cardíacas

Elemento: Fuego

Polaridad: Masculina

Impulso: Fijo

Día: Domingo

 

Mitología y Predicciones

40-zodiaco-7Este signo representa a los dioses solares y a los héroes elevados al rango de divinidad: Apolo, Cristo, Buda, la Serpiente Emplumada, Osiris, etc.

Los mitos más representativos de cada signo suelen ser los que lleva a cabo Hércules en sus doce trabajos. En este caso la muerte del León de Nemea, lucha a la que debe enfrentarse solo con la fuerza de sus manos. El león era invulnerable, con una piel a prueba de hierro, bronce y piedra, y a Hércules le costó encontrarle ya que había despoblado la comarca. No encontrando en su búsqueda a nadie que le informara sobre su paradero, tuvo que registrar toda la comarca hasta encontrar al león que volvía a su guarida, en el monte Treto, después de la matanza de la jornada. El león se refugió en una gruta con dos entradas que le permitía escapar por una, cada vez que Hércules entraba para darle caza. Después de varios intentos, y de saltarse las reglas utilizando flechas que rebotaban en su piel e intentar clavarle su espada que se dobló y quedó inservible, algo que no estaba permitido, utilizó su inteligencia bloqueando una de las salidas con piedras y una red lo que le permitió entrar y enfrentarse al León, que no tenía escape, y darle muerte con sólo su fuerza personal, después se vistió con la piel del león, al que tuvo que desollar con sus propias garras, vestimenta que utilizó a partir de ese momento y que le proclamaba vencedor.

Todo el Zodíaco está plagado de símbolos animales, que son sustituidos por figuras humanas cuando aparecen los signos de Aire que ejemplifican el desarrollo de la inteligencia, pero después, de forma casi impertinente, las figuras animales vuelven a aparecer. Durante estos primeros cinco signos que explican el desarrollo de la experiencia individual, el héroe (las heroínas, como en la actualidad, son invisibles, salvo en el caso de la diosas que aparecen para prestarle ayuda) debe matar a la bestia algo que no ocurrirá después. Y la bestia no es más que la representación de la parte instintiva que todo ser vivo conserva para preservar la vida y que entra en conflicto con la razón si trata de ignorarla y suprimirla. Leo es una energía emocional, instintiva, erótica y apasionada. A lo largo de mi experiencia como astrologa me he encontrado, en muchas ocasiones, con personas de este signo, o que predominaba en su carta natal, dispuestas a exponer su poder personal de manera tan potente que arrasaba la personalidad del resto. Ellas y ellos vestidos de forma llamativa o que se percibiera de mucha calidad, ellas con melena aleonada y si era posible rubia, y ambos exudando erotismo, seguridad, y normalmente incapaces de empezar por abrir la puerta de la empresa antes de ocupar su dirección o, lo que es lo mismo, intentando dirigir antes de aprender y cultivar la inteligencia, que por cierto suelen tener innata. Es por esa razón que este mito llama la atención sobre algunas facetas de esta energía, que tienen que ver con el Sol de pleno verano y del que mejor se disfruta observándolo desde la sombra de un árbol o una terraza y con una bebida fría en la mano, de lo contrario se corre el riego de quemarse ante algo difícilmente soportable. Sin embargo, esta energía no es tan simple, cada uno de los signos zodiacales lleva implícita la oportunidad de desarrollarlos de forma evolutiva y en este caso, como en otros, el desarrollo personal y la conciencia del ”yo”, que puede permitir elegir con voluntad e inteligencia las diferentes opciones que la vida va proponiendo, suponen (y dejo para otra ocasión temas como el destino…) luchar contra las imposiciones del ambiente familiar y social por un lado y, por otro, saber mirar dentro de la propia naturaleza personal con valentía y honradez para descubrir quiénes somos y cómo queremos vivir, lo que implica madurez. Desde este difícil e inagotable trabajo se puede estar más preparado para hacer una aportación social valiosa. Y este signo tiene esa oportunidad, que además se sustenta en su esfuerzo personal. En este punto la máxima socrática “Conócete a ti mismo” presupone la pregunta de ¿Quién soy yo? Y por tanto enfrentarnos a la imagen que tenemos de nuestra propia personalidad impuesta sobre nuestra conciencia por las presiones culturales, familiares, sociales y de todo tipo, donde el “soy” presupone existencia tangible y el “yo” resulta mucho más ambiguo y desconocido; “yo” que en este signo se encuentra en su estado egoico. Por eso estoy de acuerdo con Liz Green y Carl Jung cuando consideran que el mito que define el aspecto más evolutivo de Leo es el mito de Parsifal en “La Búsqueda del Grial”:

Un rey custodia el Grial, un preciado objeto que permite y preserva la vida, y vive en un castillo oculto difícil de encontrar. El rey enferma y el castillo y sus alrededores están devastados. Sólo puede sanar si un caballero encuentra el castillo donde se oculta el Grial y formula una determinada pregunta, si no lo consigue el castillo y el Grial, que se encuentra en su interior, se desvanecerán. En otros mitos el héroe lucha con una bestia. En éste, el héroe se enfrenta a una pregunta, lo que supone inteligencia y comprensión necesarias en este signo si quiere pasar a un estadio superior. Después de muchas aventuras y errores, Parsifal, que se ha convertido en caballero y ya en la madurez de su vida, logra su propósito, hace la pregunta y el rey sana y con él su reino. Pero llegar a conseguirlo ha supuesto un arduo camino al que accede abandonando a su madre sin despedirse siquiera, matando al “caballero rojo” sin una razón lógica y abandonando a la mujer que le instruye en las artes eróticas, sin conciencia del daño que provoca. Cuando por fin encuentra el castillo, debido a las indicaciones de un pescador, ante su visión y en la creencia de haber conseguido su propósito, se queda dormido y al despertar el castillo ha desaparecido por no haber hecho la pregunta adecuada. Todos estos errores pertenecen a un proceso vital de Leo donde no se ha cultivado la compasión ni la comprensión del significado de la vida. Razón por la que debe continuar la búsqueda que sólo dará resultado cuando sea capaz, ya en la madurez, de desarrollar ambas cualidades. Leo es un signo sin padre, es muy común que las personas nacidas en este signo no lo tengan o bien su figura ausente lo sea por enfermedad, muerte o porque no pueda ser un ejemplo adecuado para el hijo o la hija durante su desarrollo. En este supuesto el Rey está enfermo, herido en una ingle, representa una imagen castrada del padre incapaz de expresar creatividad y dar al hijo o hija ejemplo de la vida y su significado. Durante la búsqueda del Grial, Parsifal está buscando devolver la salud al padre y por ende sanarse a sí mismo y recuperar el significado de la vida y de su propia existencia. Quizás, la pauta más trascendente, en las personas nacidas bajo esta energía, sea buscar lo que supone ser un individuo responsable de sus actos y su vida y que ésta, superando sus fracasos tempranos, sea significativa y consecuente con su identidad y cuyos logros sean producto de su incansable y decidido esfuerzo personal.

Juegos Olímpicos

40-deportistas-2Uno de los vínculos que dieron lugar a la unidad “moral” del pueblo griego fueron las fiestas y los juegos en los que podía participar toda la sociedad griega (excepto las mujeres, claro). Fiestas que se han conservado hasta nuestros días, aunque perdidas muchas de sus virtudes y significados. Se celebraban durante cinco días, cada cuatro años y había cinco pruebas. Cinco es el número de Leo.

Al final, los vencedores eran coronados con laurel y olivo y se les concedían honores. En estas fiestas periódicas también se tributó un culto especial a la música y la poesía, manifestando así el poder “creador” del pueblo heleno, al tiempo que se manifestaba con el deporte, la salud corporal y la inteligencia, que servían para despertar y desarrollar las virtudes cívicas y nobles de la sociedad griega.

En este signo, los juegos olímpicos representan la lucha por la superación personal y el ejemplo, para el resto de la comunidad, que este esfuerzo representa. En otros aspectos, los juegos olímpicos estarán representados en el siguiente signo de fuego, Sagitario.

Predicciones

Las nacidas y nacidos bajo esta energía, y más las personas que estén llegando a la mitad de la vida, se enfrentan, dentro de la crisis global que todas están viviendo, a una crisis laboral, de salud y forma de vivir. Ha ido creciendo en ellas la necesidad de cambiar, normalmente derivada de un cambio ideológico, que suele ir acompañado de un cambio de pareja o el encuentro de una pareja extranjera o que se vea obligada a trasladarse al extranjero. Y ya sea por el contacto con otra cultura, por estudios filosóficos diferentes, o por los cambios ideológicos y financieros que la pareja esté experimentando, la visión del mundo y el concepto de vida cambia y la ideología también. De una u otra forma cambian los sistemas de creencias y, como consecuencia, los valores sobre los cuales se edifica la vida que puede cambiar de dirección. La advertencia necesaria es poner cuidado en quién se deposita la confianza, la pareja o socio suele ser quien influya más y exija más sacrificios a la hora de cambiar, ya sea a nivel económico, de valores o posesiones y será más factible que Leo renuncie en favor de la pareja. Viajar, sobre todo al extranjero, supondrá para las personas nacidas bajo este signo experiencias excepcionales, ya sea porque se conozcan personas o se vivan situaciones que potencien un cambio espectacular en la vida, o porque los planes cambien, los lugares que se visiten sean insólitos y todo influya en la idea de que la vida puede y debe cambiar.

En el caso de personas que estén estudiando una carrera es posible que descubran que la carrera elegida no se corresponde con su vocación, lo que también puede hacer que interrumpan la actual para elegir otra más acorde con sus criterios e ideales. O simplemente la carrera se interrumpe y se decide otro tipo de conocimientos. En cualquier caso, los planes de futuro pueden desbaratarse y dispararse en cualquier dirección, por lo general de forma bastante precipitada e imprevista.

Uno de los aspectos de la vida que debe vigilarse especialmente es la salud, que también requiere cambiar los sistemas sobre los cuales se ha basado el cuidado del cuerpo. La energía que afecta a la salud de Leo parece alarmante y en realidad resulta beneficiosa, ya que permite que todo lo que anda mal en el organismo y todo tipo de toxinas y venenos acumulados irrumpan en forma de enfermedades o del agravamiento de las crónicas, lo que permite que pueda afrontarse el problema de forma más eficiente. Es también necesario protegerse a nivel sexual porque se está más receptivo a la hora del intercambio y esto permite, entre otras cosas, más facilidad para contagios. En este punto recomiendo estar pendiente y utilizar sistemas adecuados de prevención como el uso de condones. En otro sentido hay más facilidad para los embarazos y el sobrepeso, algo que puede reducir la vitalidad. En el caso de los embarazos, y dependiendo de la edad de la persona, las nacidas bajo esta energía tendrán que afrontar con mucha responsabilidad esta tendencia debido a que se produce durante una época de cambios profundos y esta posibilidad la intensifica. En cuanto a la alimentación, recomiendo técnicas y regímenes depurativos así como tomar conciencia de la íntima relación existente entre cuerpo y mente, cuerpo que suele expresar el malestar mental y emocional en forma de enfermedades psicosomáticas, que pueden agravarse si no se reconoce su origen y el desequilibrio en el que se vive.

Y aun en el caso de que no aparezca una enfermedad, Leo necesita tomar conciencia y prestar atención al cuerpo, sus necesidades y la forma de vida que lleva.

Como siempre, advierto que estos pronósticos son generales para todos los nacidos y nacidas durante el tiempo de esta energía y como tal hay que tenerlos en cuenta. Hacer predicciones individuales requiere un estudio basado en datos concretos del nacimiento.

 

FotoMariaGarridoREFERENCIA CURRICULAR

María Garrido Bens es astróloga, con una experiencia profesional de 35 años como docente y consultora en el campo de la Astrología tanto personal como mundial. Experta en Lenguaje Simbólico y Mitología aplicada a la Psicología. Profesora de Evolución Mental, Sanación y Meditación

 

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