Revista con la A

26 de mayo de 2017
Número coordinado por:
Hortensia Hernández
51

Alzamos la voz con las mujeres de Chibuleo

Las mujeres. ¿Otra mirada escénica?

Antonia Bueno Mingallón

Antonia Bueno Mingallón

Hasta el pasado siglo XX, dirigir o escribir Teatro en España era para las mujeres una actividad marginal. Pero, la autoría de mujeres ¿ha supuesto siempre una mirada diferente?

Hasta el pasado siglo XX, dirigir o escribir Teatro en España era para las mujeres una actividad marginal. No obstante, Manuel Serrano y Sanz en su recopilación: Escritoras Españolas desde 1401 a 1833, publicada hace un siglo, recoge 2.504 entradas de obras literarias escritas por mujeres en aquel lapso de más de cuatro siglos, entre el XV y el XIX. Sólo algunas pueden considerarse dramaturgas. En numerosos casos se trata de embriones de literatura dramática, más cercanos a la poesía, la loa o la narración.

Otra fuente fundamental, elaborada por la Asociación de Directores de Escena, son los cuatro tomos de Autoras en la Historia del Teatro español (1500-1994), que recoge más de 600 dramaturgas. Hay otros valiosos trabajos sobre el tema que pueden consultarse para continuar profundizando en este apasionante recorrido.

Pero, la autoría de mujeres ¿ha supuesto siempre una mirada diferente?…

SIGLO XVI. Renacimiento

PAULA VICENTE:

La 1ª dramaturga reseñada en los documentos es Paula Vicente. Nació en 1519 en Portugal. Hija de Gil Vicente, el poeta y dramaturgo más importante de la época, junto a Juan del Encina, hombre a caballo entre la Edad Media y el Renacimiento. Paula perteneció al grupo de mujeres sabias de Públia Hortênsia de Castro y se la conoció como “La Tañedora” por su maestría al tocar instrumentos. Compuso comedias y ayudó a su padre en la elaboración de las suyas. En un momento en el que a las niñas nobles se les ataban los tobillos para que caminaran a pasitos cortos y elegantes, Paula, hija de un artista rebelde, fue preceptora de las infantitas portuguesas. Escribió la comedia O cerco de Dio (El cerco de Dios) y un Arte de la lengua inglesa y holandesa, que no llegó a publicarse.

SIGLO XVII: Género religioso conventual

SOR MARCELA DE SAN FÉLIX (1605-1688):

Hija de Lope de Vega. A los 16 años entró en el convento de las Trinitarias de Madrid, donde escribió numerosos poemas, villancicos y dramas como el coloquio espiritual Muerte del apetito. Veamos el comienzo, donde la ironía del Apetito, paradigma masculino, es respondida por la Mortificación, voz de las mujeres:

APETITO-    (Dirigiéndose a la Mortificación.)

Yo pienso que me he dormido.

¿Qué historias habéis contado,

buena mujer? ¿Habéis dado

en referirnos novelas?

Aun Adán no está seguro

metido en su Paraíso

de vosotras.

MORTIFICACIÓN- 

¡Que no calles!…

¡Atrevido y sin respeto!

¿Alma, por qué le consientes?

APETITO-               

Mas que te saco los dientes

Si alguno tiene tu boca. [1]

Otros coloquios: Entre el alma y la paz, Entre el alma y la tibieza y De la estimación de la religión siguen el esquema de las Moralidades medievales, aunque con gracia e inspiración. Por algo era hija del Fénix de los Ingenios.

ÁNGELA DE ACEVEDO (¿?- 1644):

Tuvo fama de ingeniosa, discreta y hermosa. Escribió tres comedias: El muerto disimulado, Dicha y desdicha del juego y devoción de la Virgen y La margarita del Tajo que dio nombre a Santarem, donde unos versos nos recuerdan a La vida es sueño de Calderón:

BANÁN-               

Con la muerte está soñando,

Sin decirse desta vez

Que los sueños, sueños son… [2]

Sus obras tienen intervenciones sobrenaturales que requieren complejas escenografías. Uno de los personajes de El muerto disimulado dice en tono casi pirandelliano:

LISARDA-             

¿Viéronse lances más raros?

¿En qué comedia se han visto

más extrañas novedades,

enredos más excesivos? [3]

Un alarde de vanguardismo para el siglo XVII. Y lo escribió una mujer… Desde dentro de un convento.

SOR FRANCISCA DE SANTA TERESA (1653-1709):

De inclinaciones espirituales desde niña, tuvo un éxtasis a los seis años. Ingresó en el convento, donde escribió poemas y un Coloquio espiritual, para la beatificación de San Juan de la Cruz, siguiendo el modelo de Sor Marcela de San Félix. Autora también de un entremés lleno de picardía: El estudiante y la sorda:

ALCALDE-          

Inés, ¿no veis a Periquillo

el ruido que hace

con su grande elocuencia?

INÉS-                 

¿Que en la calle suena una pendencia?

¿Y qué he de hacer yo?

PASANTE-        

Inés, yo os curaré.

Decid de qué procede

la sordera.

ALCALDE-      

De un relámpago,

una noche de verano.  

PASANTE-       

También yo con un trueno

perdí una vez el ojo izquierdo.

ESCRIBANO- 

Ahí tenéis los dos.

 PASANTE-      

Por la astrología

lo he cobrado,

que soy mago endiablado.

Tengo imperio en lo frito y estrellado. [4]

Dramaturgas profanas

ANA CARO (¿?- ¿1655?):

Podemos hablar de una “dramaturga profesional”. Coetánea de Calderón, estrenó y publicó. Su obra Valor, agravio y mujer parece una respuesta a El burlador de Sevilla, de Tirso, y sorprende por su semejanza con La vida es sueño. Hasta el nombre de la protagonista, Lisarda, recuerda a la Rosaura de Calderón. Cambia la flor. El lis se transforma en rosa. Pero el diseño de esta mujer valerosa, travestida de hombre, está también en nuestra autora. El personaje que la acompaña es otra mujer, Estela. En Calderón es un hombre, Clarín; aunque el otro personaje femenino de la obra calderoniana, curiosamente, se llama Estrella… Incluso Faetonte irrumpe al comienzo de ambos textos. En los dos, el núcleo es libertad frente a destino, tema avanzado para su época.

¿No es divertido considerar que tal vez el excelso don Pedro copió a nuestra doña Ana para inspirarse en la que sería una de sus más gloriosas obras?… ¿O fue ella la plagiaria? ¿Quién copió a quién? A continuación vemos el comienzo de ambos textos:

VALOR, AGRAVIO Y MUJER

(Han de estar a los dos lados del tablado escalerillas vestidas de murta, a manera de riscos, que lleguen a lo alto del vestuario: por una de ellas bajan Estela y Lisarda, de cazadoras, con venablos. Fingiránse truenos y torbellinos al bajar.)

LISARDA-

Por aquí, gallarda Estela,

de ese inaccesible monte,

de ese gigante soberbio,

que a las estrellas se opone,

podrás bajar a ese valle,

en tanto que los rigores

del cielo, menos severos

y más piadosos, deponen

negro encapotado ceño.

Sígueme, prima.

ESTELA-       

¿Por dónde?

Que soy de hielo. ¡Mal hayan

mil veces mis ambiciones.

            (Van bajando poco a poco y hablando.)

Y el corzo que dio, ligero,

ocasión a que malogre

sus altiveces, mi brío,

mi orgullo bizarro, el golpe

felizmente ejecutado;

pues sus pisadas veloces

persuadieron mis alientos

y repiten mis temores!

¡Válgame el cielo! ¿No miras

cómo el cristalino móvil,

de su asiento desencaja

las columnas de sus orbes,

y cómo, turbado el cielo,

entre asombros y entre horrores,

segunda vez representa

principios de Faetonte? [5]

LA VIDA ES SUEÑO

              (Sale en lo alto de un monte ROSAURA en hábito de hombre, de camino, y en representando los primeros versos va bajando.)

ROSAURA-  

Hipogrifo violento,

que corriste parejas con el viento,

¿dónde rayo sin llama,

pájaro sin matiz, pez sin escama

y bruto sin instinto

natural, al confuso laberinto

de esas desnudas peñas te desbocas,

te arrastras y despeñas?

Quédate en este monte,

donde tengan los brutos su Faetonte… [6]

MARÍA DE ZAYAS Y SOTOMAYOR:

Famosa novelista. Escribió La traición en la amistad, obra en verso polimétrico con las características de comedia de enredo o de capa y espada. Trata el conflicto del amor frente a la amistad y el honor. Lo específico es que nuestra autora trata de la amistad y el honor de las damas, no de los caballeros. La trama se desarrolla con la alegría del más descarado vodevil. El valor del deseo en la mujer aparece en este breve parlamento, donde Marcia replica a su amiga Fenisa que le habla de su obligación con su enamorado:

MARCIA-       

Que a nadie estoy obligada

Sino a mi gusto. [7]

SIGLO XVIII. Ilustración

JOAQUINA COMELLA:

Hija del comediógrafo Luciano Francisco Comella, al que ayudó a escribir algunas de sus 130 obras. Otra dramaturga escondida bajo un hombre de su familia. El único texto con su nombre es La Anita, tonadilla con música de gran viveza. Este es el comienzo de la obra.

BARÓN-        

Del carro descargad el equipaje.

Anda, ve, animalón, marcha, zamarro.

Soy barón y la posta corro en carro.

Mi pupilita,

inocentita,

cuánto mi vuelta celebrará.

¡Esta tos, esta tos

no se puede tolerar!

Cuando me vea

una jalea

precisamente

ella se hará.

¡Ho, ho, ho, esta tos

no se puede tolerar!

Soy gracioso,

soy donoso,

soy garboso

y soy barón.

Y aunque tengo alferecía,

mal de madre, perlesía,

y dañado algo el pulmón,

con la mano de la niña

se me quitará esta mal.

¡Ho, ho, ho, esta tos

no se puede tolerar! [8]

La solución que propone nuestra dramaturga: la huída de los jóvenes amantes, burlando al viejo barón, escandalizó a autores Ilustrados como Moratín. Joaquina murió al comenzar el siglo XIX en la pobreza y fue enterrada “de limosna”.

MARÍA ROSA GÁLVEZ (1768-1806):

La más conocida de su época. Amiga íntima de Godoy, el favorito de Carlos IV, al que leía sonetos “ligeros” al tomar el chocolate. La protección del poderoso ministro le valió publicar sus obras a costa del Estado; precedente de las actuales subvenciones, en muchos casos también marcadas por el amiguismo. Sobre sus obras hay opiniones diversas. Algunos críticos achacan su popularidad a la amistad con Godoy y no a sus propios méritos.

Fue muy prolífica, lo que perjudicó el acabado de sus obras. Escribió al menos 17. Tragedias como Alí-Bek, comedias como Catalina, o la bella labradora, óperas cómicas como El califa de Bagdad y sainetes como Un loco hace ciento. Debió ser una mujer contradictoria. De su comedia Las esclavas amazonas, dice un crítico que es previsible y tópica. Sin embargo, paradójicamente nos encontramos con una defensa de la libertad de la mujer en boca de una esclava.

HIPÓLITA-             

¡Yo sujeta siempre

Con el lazo de Himeneo

A los caprichos de un hombre!

De pensarlo, me estremezco.

No. Yo, esclava aquí, soy libre. [9]

MARÍA RITA DE BARRENECHEA Y MORANTE DE LA MADRID (1750-1795):

Condesa del Carpio. Goya hizo de ella un hermoso retrato. Como aristócrata ilustrada, tenía un círculo literario al que pertenecía Mª Rosa Gálvez, quien la elogió en sus versos:

“…la gratitud de los mortales

publica tu virtud, y por modelo

te presenta a la vista de los hombres

que a la indigencia niegan el socorro.” [10]

Escribió al menos 3 comedias: Catalín, La aya y una Comedia sin título. Sólo fue publicada la primera, de aire costumbrista, con su canción cantada en vasco por Marichu:

Y lailá y lailá, acsohac gustiac ibairá

acsó, acsó, acsó, acsó…” [11]

La intriga es endeble y los valores morales muy tópicos, lo que nos hace ver que la Ilustración Española no era esa panacea de luz y cambio, al menos de manera general.

MARIANA CABAÑAS:

Actriz y posiblemente empresaria de compañía. Sólo conocemos su sainete Las mujeres solas, que nos muestra una dramaturga buena conocedora de los recursos escénicos. Es una interesante propuesta. Siete mujeres, las actrices de la compañía, deciden representarse a sí mismas, sin necesidad de hombres. Un concepto de teatro muy moderno. Tomando como referente a Lisistrata, las cómicas acaban diciendo:

ANTONIA-                      

A la empresa, amigas mías,

con maña, valor y esfuerzo.

Y cuidado señorita, (a la cazuela)

que es la moda este proyecto

practicarlo, y por mi cuenta

si presto no fueran buenos.

Y por celebrar la dicha

de este famoso concierto,

mi Juana, una tonadilla

has de cantar con esmero

que logre tener aplauso

y el sainete complemento.

TODAS-                          

Que lo tendrá si consigue

que se perdonen sus yerros. [12]

ANÓNIMAS:

En un manuscrito del siglo XVIII aparece la obra: El ejemplo de virtudes y Santa Isabel Reyna de Hungría, compuesta por una dama sevillana de 14 años e identidad desconocida. Sorprende la agilidad de sus versos en una adolescente. Tal vez sea suya también otra obra anónima: La mayor desconfianza y amar Deidad a Deidad.

En ella vemos un planteamiento audaz, el amor de dos damas:

CELIA-                   

Yo, fingiendo de galán

caricias que no son falsas,

lugar a correspondencias

doy a mi Lucrecia amada. [13]         

Al final ambas prefieren unirse en vez de elegir un hombre.

SIGLO XIX

FRANCISCA NAVARRO:

Publica sus obras en la década absolutista de Fernando VII, de 1823 a 1833, cuando los dramaturgos Moratín, Martínez de la Rosa o el Duque de Rivas estaban en el exilio. Mi retrato y el de mi compadre, importante documento de su época, muestra el teatro desde dentro. Otra obra lleva el título provocador de Defensa de coquetas. En ella, las mujeres se burlan de la actitud donjuanesca de los hombres:

ISABEL-

¿No me dirá usted, señora, en lo que paró aquel cuento

de don Narciso y don Carlos?

ANITA-

En irse los dos contentos, ofendidos y obligados a un fiel reconocimiento.

ISABEL-

Eso se llama, señora, engañar a dos a un tiempo.

ANITA-

Lo que siento es no poder engañar a cuatrocientos, y conseguir desquitarme: pues, si yo dos entretengo, cada cual a cien mujeres lleva siempre al retortero. [14]

FAUSTINA SÁEZ DE MELGAR:

Desde pequeña mostró un gran interés por la escritura, que sus padres contemplaron con horror ya que la finalidad de toda mujer era el matrimonio. Dirigió varias revistas, como La mujer, con artículos sobre la condición femenina, donde colaboró la también autora Gertrudis Gómez de Avellaneda.

En 1879, año en que Ibsen publicaba su Casa de muñecas, Faustina, implicada con los asuntos de su tiempo, escribió La cadena rota, profundamente ligada al proceso político de la Restauración que volvió a entronizar a los Borbones. Su estilo neorromántico, alejado de las palabras huecas de muchos autores de su época, es un alegato contra la esclavitud en Cuba.

BIBIANA GALLEGO (MARQUESA DE AGUIAR):

En su única obra conocida: La elección de ayuntamiento se burla de la discriminación a la mujer. Veamos este diálogo entre Don Pancracio, cacique del pueblo, y el zapatero.

PANCRACIO-

¿Cuánto quiere por su voto?

 ZAPATERO-                                        

Señor, con franqueza hablando,

Le diré a usté mi sentir:

Unos catorce ducados

de gracia, y otros catorce

que los tomaré prestados

(Aparte) hasta el día del juicio,

advirtiendo que en el trato

han de estar también el voto

de mi yerno y mi cuñado

mi aprendiz y mi mujer…

PANCRACIO-

¡Caso más disparatado!

¿Cómo quiere usted que voten

las mujeres ni muchachos?

ZAPATERO-                               

¿Por qué no? Bueno está eso.

¿Pues, no son tan ciudadanos

como el primero? Pues, bien,

yo había oído, don Pancracio,

que somos todos iguales,

tanto hembras como machos. [15]

Hubo otras autoras en las que no podemos detenernos. Citaremos a EVA CANEL, ROSA DE EGUILAZ, PURIFICACIÓN LLOVET, GERTRUDIS GÓMEZ DE AVELLANEDA en el Romanticismo, EMILIA PARDO BAZÁN en el Realismo, JULIA CARBALLO y CARMEN RUIZ DE MONTESINOS en Teatro Infantil o REMEDIOS DÍAZ y NATIVIDAD DE ROJAS en Teatro Lírico.

Comienzos SIGLO XX

MARÍA DE LA O LEJÁRRAGA (1874-1974):

Uno de los casos más flagrantes de oscurecimiento de una dramaturga. Esposa de Gregorio Martínez Sierra, autor cuyas aportaciones al teatro español en el primer tercio de siglo XX se valoran como nexo decisivo entre tradición y vanguardia.

En el año 2000 saltó el escándalo al descubrirse que en realidad era María la autora de las obras publicadas con el nombre de su marido. Sus memorias Gregorio y Yo están dedicadas a él con estas palabras:

“A la sombra que acaso habrá venido -como tantas veces cuando tenía cuerpo y ojos con que mirar- a inclinarse sobre mi hombro para leer lo que yo iba escribiendo”.

De 1908 a 1940 María escribió 41 obras teatrales y tres musicadas: La Tirana, Margot,  con música de Joaquín Turina y La suerte de Isabelita, de la que dice un comentarista: “Obra de circunstancias, salvada literariamente por la maestría de su autor, psicólogo, sensible y artista, en la que el diálogo tiene toda esa naturalidad de quien domina perfectamente el mundo escénico.” Debemos aplicar como merecidos estos elogios a María, su verdadera autora. También es de su autoría El amor brujo, libreto con música de Manuel de Falla.

Otra de las comedias que dio inmerecida popularidad a su marido, ya que también se publicó con su nombre, fue Canción de cuna. El texto, editado en 1927, está dedicado a Jacinto Benavente. La acción, que transcurre en un convento, es de gran dinamismo y profunda psicología femenina. Este es el comienzo:

(Al levantarse el telón, la Madre PRIORA estará sentada en un sillón. La MAESTRA DE NOVICIAS y la VICARIA en otros dos sillones. Las demás monjas rodean, unas sentadas en los bancos; otras, en los poyos de los arcos; algunas, en el suelo, sobre ruedos de pleita, y otras, en pie. Hay mucha animación y alegría.)

SOR SAGRARIO-    

¡Sí, sí, que lo diga!

SOR MARCELA-      

¿Verdad que sí, Madre?

PRIORA-                  

Dígalos, dígalos, ya que los ha compuesto.

SOR JUANA-        

Me da mucha vergüenza.

MAESTRA-              

Esas son tentaciones de amor propio, hija mía.

VICARIA-                

Y el primer pecado del mundo fue la soberbia.

SOR JUANA-        

Es que están muy mal, y se van a reír todas de mí.

VICARIA-                

Con eso se mortifica la vanidad. [16]

Ahora, casi un siglo después, cuando sabemos la verdad sobre María, podemos leer el doble sentido encerrado en estas frases.

Mujer de enorme creatividad y muy querida por quienes la conocieron. La Concejalía de Bienestar Social y Mujer del Ayuntamiento de Madrid ha creado un premio de dramaturgia sobre Mujeres con su nombre. En 2006 fue la I Edición.

MAGDA DONATO:

Nació con el siglo. Hermana de la famosa política Margarita Nelken. Participó en la UME, Unión de Mujeres de España, fundada precisamente por María Lejárraga. Decía que “el teatro no es un museo de antigüedades, sino una obra viva, en cuya creación ha de participar el espectador”. Cofundadora en los años 20 del grupo EL CARACOL (Compañía Anónima Renovadora del Arte Cómico Organizada Libremente).

Fue muy importante su aportación al teatro infantil. Alcanzaron gran notoriedad en los años 30 sus aventuras de Pipo y Pipa, un niño y su perrita. En Pipo y Pipa y el lobo Tragalotodo aparece en clave de humor un tema tan actual como el maltrato de la mujer:

Cuadro Undécimo: “La casa embrujada”

(Interior de la casa del mago. Aparece la mujer, DOÑA PETRONILA, una vieja feísima, muy sorda y con muy mal genio)

PETRONILA-                  

Ya estoy harta, ya estoy harta;

ya no puedo más,

porque mi marido

que, como es sabido,

es el mago Carrasclás,

bueno por delante,

malo por detrás,

es un tigre, es un león,

y me da ca palizón

que tengo el cuerpo molido.

¡Qué hermosura de marido!

Si le veo frente a frente

y le encuentro sonriente,

le pido para una falda;

mas se me vuelve de espalda

y arma la de San Clemente.

¿San Clemente o San Quintín?

No me acuerdo; pero, en fin,

la que se arma es tan gorda

que hasta yo, que soy tan sorda,

oigo los gritos que doy.

Y sin ir más lejos, hoy

se ha armado una pelotera

porque estando en la escalera

le pisé un pie sin querer,

que hay que ver

cómo tengo esta cadera.

¡Ay, San Dimas! ¡Ay, San Blas!

Ya no puedo más.

Estoy hasta el moño

de don Carrasclás,

bueno por delante,

malo por detrás. [17]

BLANCA SUAREZ:

Cupletista famosa. Las acotaciones del comienzo de su obra llamada, como ella, La Gioconda, nos muestran a una autora con gran sentido del humor:

“Habitación decentemente amueblada y con una puerta al fondo. Para este fin se pondrán de acuerdo, si les place, el director de escena y los actores que representen esta tontería.

La acción, en cualquier parte y en cualquier época, incluso la prehistórica.

Es de día, aunque en el teatro parezca que es de noche.”

DOÑA PASTORA- “Señora de su casa, un tanto ¡ya tanto! Beata. Edad, sesenta años. (Ella puede quitarse los que quiera.) Vestirá como le acomode. Para eso está en su casa.” [18]

Esta obra llamada por su autora: “bagatela cómico-lírica” se inserta en la corriente del nuevo teatro del absurdo que se gesta en ese momento.

IRENE LÓPEZ HEREDIA:

Una de las más destacadas actrices de comienzos del siglo XX. Actuó con María Guerrero y Benavente escribió para ella. También interpretó a autores “malditos” como Unamuno o Valle Inclán.

Así son todas es un monólogo femenino en forma de diálogo, aunque el hombre sólo dice la última frase, título del texto. Escrita para sí misma, siguiendo la estela de autoras anteriores. Es una comedia que aparentemente muestra una visión negativa sobre la mujer, aunque introduce frases como:

MARÍA-

… Sí, ya sé que el hombre es libre, y que puede hacer lo que quiera. Pero, vamos a ver, ¿es esto lógico? ¿Por qué no hemos de tener la misma libertad las mujeres? … Es una barbaridad lo del matrimonio. La ley del embudo… [19]

Mª TERESA LEÓN:

Esposa de Alberti. Mujer polifacética, no llegó a ver publicados ni representados ninguno de sus 4 textos: Huelga en el puerto, Misericordia, La libertad en el tejado y uno sobre Goya. Hizo también varios guiones radiofónicos y múltiples escritos sobre teatro. Su denuncia de la injusticia social contiene siempre un alegato específico sobre la mujer. En Huelga en el puerto una mujer dice de los hombres:

MUJER SEIS-

… Ellos están en sus cosas, lejos, ni saben lo que ocurre entre las cuatro paredes de su casa. Siempre solas, pensando que nuestros hijos también se irán. “Cállate, tú qué entiendes de eso”… [20]

Murió de Alzheimer, a la sombra del famoso poeta, separada de él y recluida en una residencia. El reconocimiento le llegó post mortem. El premio más importante para autoras teatrales lleva su nombre.

HALMA ANGÉLICO:

Seudónimo de Mª Francisca Clar. Una de las nacientes feministas, última presidenta del Lyceum Club. Sus fuertes creencias religiosas junto con su radicalismo político, la hicieron difícilmente clasificable. Su obra Ak y la humanidad, basada en un cuento ruso sobre los conflictos en la zona republicana, produjo tal polémica en el Madrid de 1938 que fue retirada de la cartelera. Este era el comienzo:

                 (A telón corrido aparece el siguiente anuncio, que el público puede leer:)

¡A todos sin excepción!

La comprobación del derecho a la vida de los habitantes de la ciudad se realizará por distritos, hallándose a cargo de comisiones trimembrales del colegio de la Resolución Extrema. Los habitantes cuya existencia haya sido considerada superflua están obligados a quitarse la vida en el término de veinticuatro horas, previo reconocimiento facultativo y psíquico, que tendrá lugar allí mismo… En caso de que haya habitantes que, por debilidad de voluntad o amor a la vida, no sean capaces de poner fin a su existencia, la sentencia… será ejecutada por secciones especiales armadas. [21]

Escribió también: Entre la cruz y el diablo, La nieta de Fedra y Al margen de la ciudad.

Hubo otras autoras, como LUISA CARNÉS, CARME MONTORIOL, MERCÉ RODOREDA, CONCHA MÉNDEZ, JOSEFINA DE LA TORRE, y ANA MARISCAL, actriz, guionista, directora y productora. Una auténtica pionera, aún no valorada como merece.  

Aunque Mª José Ragué Arias dice que tan sólo dos autoras estrenaron durante el franquismo: Ana Diosdado y Carmen Resino, lo cierto es que hubo algunas más. Es el caso de Dora Sedano. Su obra La diosa de arena, publicada en 1952, fue estrenada en Madrid y hay críticas sobre el éxito de la representación.  

con-las-de-aca-37SIGLO XX (autoras vivas)

A lo largo del siglo va creciendo el número de dramaturgas.

En 1977 desaparece la Censura. En 1978 aparecen los Teatros Estables y el Centro Dramático Nacional. En 1982 se crea la ADE (Asociación de Directores de Escena de España). En 1985 el Premio Marqués de Bradomín para autores menores de 30 años. En 1986 la Asociación de Dramaturgas. En los 80 se produce una eclosión de autoras: ANA DIOSDADO, conocida desde Olvida los tambores (1970), MARÍA LUISA LUCA DE TENA, JULIA MAURA, LIDIA FALCÓN, CARMEN MARTÍN-GAITE, CARMEN RESINO, LOURDES ORTIZ, MARIBEL LÁZARO, PILAR POMBO, LUISA Mª LINARES, CARMEN TROITIÑO, CONCHA LAGOS, CONCHA ROMERO, PALOMA PEDRERO… A las que se suman jóvenes como ITZIAR PASCUAL, LLUISA CUNILLÉ, MARISA ARES, YOLANDA PALLÍN, ELENA CÁNOVAS o LAILA RIPOLL.

En 1990 nace la AAT (Asociación de Autores de Teatro). En 1992 la Red de Salas Alternativas, donde estrenan muchas de nuestras autoras, y las Lecturas Dramatizadas se convierten en una vía de difusión de autores y autoras.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

[1] SERRANO Y SANZ, Manuel. Apuntes para una biblioteca de escritoras españolas, Tomo II. Biblioteca de Autores Españoles, Atlas, Madrid, 1975. pág. 241.

[2] AUTORAS EN LA HISTORIA DEL TEATRO ESPAÑOL (1975-2000), Investigación dirigida por Juan Antonio Hormigón. Serie Teoría y práctica del Teatro nº 17, volumen I. Asociación de Directores de Escena. Madrid 2000. pág. 403.

[3] AUTORAS EN LA HISTORIA DEL TEATRO ESPAÑOL (1975-2000), Investigación dirigida por Juan Antonio Hormigón. Serie Teoría y práctica del Teatro nº 17, volumen I. Asociación de Directores de Escena. Madrid 2000. pág. 407.

[4] TEATRO BREVE DE MUJERES (siglos XVII-XX). Edición de Fernando Doménech Rico. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática nº 41, Madrid 1998. págs. 61-62.

[5] SERRANO Y SANZ, Manuel. Apuntes para una biblioteca de escritoras españolas, Tomo I. Biblioteca de Autores Españoles, Atlas, Madrid, 1975. págs. 179-180.

[6] CALDERÓN DE LA BARCA, Pedro. La vida es sueño. Edición de Evangelina Rodríguez Cuadros. Colección Austral. Espasa Calpe. Madrid 1995. pág. 57-58.

[7] SERRANO Y SANZ, Manuel. Apuntes para una biblioteca de escritoras españolas, Tomo II. Biblioteca de Autores Españoles, Atlas, Madrid, 1975. pág. 591.

[8] TEATRO BREVE DE MUJERES (siglos XVII-XX). Edición de Fernando Doménech Rico. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática nº 41, Madrid 1998. págs. 117-118.

[9] AUTORAS EN LA HISTORIA DEL TEATRO ESPAÑOL (1975-2000), Investigación dirigida por Juan Antonio Hormigón. Serie Teoría y práctica del Teatro nº 17, volumen I. Asociación de Directores de Escena. Madrid 2000. pág. 502.

[10] AUTORAS EN LA HISTORIA DEL TEATRO ESPAÑOL (1975-2000), Investigación dirigida por Juan Antonio Hormigón. Serie Teoría y práctica del Teatro nº 17, volumen I. Asociación de Directores de Escena. Madrid 2000. pág. 421.

[11] AUTORAS EN LA HISTORIA DEL TEATRO ESPAÑOL (1975-2000), Investigación dirigida por Juan Antonio Hormigón. Serie Teoría y práctica del Teatro nº 17, volumen I. Asociación de Directores de Escena. Madrid 2000. pág. 423.

[12] TEATRO BREVE DE MUJERES (siglos XVII-XX). Edición de Fernando Doménech Rico. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática nº 41, Madrid 1998. pág. 99.

[13] AUTORAS EN LA HISTORIA DEL TEATRO ESPAÑOL (1975-2000), Investigación dirigida por Juan Antonio Hormigón. Serie Teoría y práctica del Teatro nº 17, volumen I. Asociación de Directores de Escena. Madrid 2000. pág. 416.

[14] NAVARRO, Francisca. Una noche de tertulia. Mi retrato y el de mi compadre. Edición de Eduardo Pérez-Rasilla. Artículos de Juan Antonio Hormigón e Inmaculada Alvear. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática nº 37, Madrid 1995. pág. 39.

[15] TEATRO BREVE DE MUJERES (siglos XVII-XX). Edición de Fernando Doménech Rico. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática nº 41, Madrid 1998. págs. 164-165.

[16] MARTÍNEZ SIERRA, Gregorio. Obras completas. Canción de cuna. Primavera en otoño. Lirio entre espinas. Colección Estrella. Editorial Saturnino Calleja. Madrid 1927. págs. 11-12.

[17] DONATO, Magda. Pipo y Pipa y el lobo Tragalotodo y Pinocho en el país de los cuentos. Edición de Cesar de Vicente Hernando. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática, Madrid 2000. págs. 107-108.

[18] TEATRO BREVE DE MUJERES (siglos XVII-XX). Edición de Fernando Doménech Rico. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática nº 41, Madrid 1998. págs.259-260.

[19] TEATRO BREVE DE MUJERES (siglos XVII-XX). Edición de Fernando Doménech Rico. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática nº 41, Madrid 1998. pág. 301.

[20] LEÓN, María Teresa. Obras dramáticas. Escritos sobre teatro. Edición de Gregorio Torres Nebrera. Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática, Madrid 2003. pág. 89.

[21] ANGÉLICO, Halma. Ak y la humanidad. Edición de Fernando Doménech Rico, Asociación de Directores de Escena, Serie Literatura Dramática, Madrid 2001. pág. 63.

 

REFERENCIA CURRICULAR

Antonia Bueno Mingallón. Nacida en Madrid, desde hace 10 años reside en Valencia. Preside la asociación de Mujeres Creadoras DONESenART. Su creación gira fundamentalmente sobre la Mujer como protagonista. Realiza estudios y participa en proyectos teatrales desde hace casi 40 años. Como actriz ha recibido elogiosas críticas, entre ellas por su interpretación de Celestina. Como directora, ha puesto en escena diversos montajes. Los últimos Bel la Bella, estrenado en el XV Festival de La Habana, y La barraca de los monstruos, estrenado en Russafa Escènica. Como dramaturga ha escrito múltiples textos, como la Trilogía de Mujeres Medievales, guiones de espectáculos de calle, traducciones y versiones de teatro musical, la mayor parte editados y traducidos a varias lenguas. Ha creado proyectos de coproducción internacional con Portugal y Brasil. Imparte talleres teatrales y conferencias. Ha recibido numerosos premios escénicos como el XVI Premio ASSITEJ-España de Teatro para la Infancia y la Juventud 2009 por su obra Ópera de los residuos. Y literarios como el Primer Premio del XI Certamen de Narrativa Breve 2012 del Ayuntamiento de Valencia, por su relato sobre Clara Campoamor Yo, Clarita.

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